Presentación de Paca (parte 3)

Animado por la extraña asociación de ideas, decidí documentarme un poco más sobre “Qué he hecho yo para merecer esto”, y así me enteré de que Almodóvar se inspiró para la escena del jamón en un relato de Roald Dahl, uno de los autores de literatura infantil más leído de todos los tiempos[1]. El relato, de unas escasas 11 páginas, se titula “Cordero asado” y se encuentra en la antología “Relatos de lo inesperado” (si no os gustan los spoilers, recomiendo que vayáis a leerlo antes de pasar a la siguiente línea.) Una mala tarde, en circunstancias que no vienen al caso, Mary, ama de casa y esposa perfecta, fracturó el cráneo de su marido con una pata de cordero congelada. Después metió la pata en el horno, la asó y por la noche se la dio de cenar a los policías que estaban buscando el arma del crimen. “Cordero Asado” finaliza con Mary “riéndose entre dientes” en la habitación contigua a la cocina, donde los policías cenan distendidamente sin sospechar nada. Buenísimo. Y queda aún lo mejor. El marido de Mary no era un taxista de sainete, como el de Gloria: era policía. Mary no sólo se mofaba de los policías, también los mataba (por lo menos a uno, que sepamos). Alfred Hitchcock insinuó que Mary le había cogido el gusto a matar en el epílogo de “Lamb to the slaughter”[2], uno de los episodios más recordados de la mítica serie de televisión “Alfred Hitchcock presenta”[3]. “Lamb to the slaughter”, con guión del propio Roald Dahl, fue nominado en 1958 a los premios Emmy y en 2009 ocupaba todavía el puesto número 59 en la lista de los “100 mejores episodios de televisión de todos los tiempos” de la popular revista americana “TV Guide”.

Roald Dahl no era guionista ni lo quería ser. Detestaba las intromisiones de directores, productores, actores, etc. Sólo escribió dos guiones para el cine, obligado por necesidades económicas, no por gusto: un musical infantil, “Chitty, chitty, bang, bang”, y una película de James Bond.

El azar me informó de que los dos guiones son adaptaciones de novelas de Ian Fleming. Quién nos iba a decir que Ian Fleming, un fajado espía retirado del MI6 británico, escribía también literatura infantil… La coincidencia encendió mi curiosidad y volví a tirar del hilo. Esto es lo que encontré:

-Ian Fleming era íntimo de Roald Dahl.

-Cuando Fleming supo que Dahl pasaba por apuros económicos fue a pedirle al productor de las dos películas, Albert Broccoli, que contratara a su amigo.

-La ocurrencia genial de “Cordero Asado” (la asesina de un policía esconde el arma del crimen en los estómagos de los policías que lo investigan) fue en realidad una ocurrencia de Ian Fleming. Éste se la cedió a Dahl para que escribiera el relato.

-La amistad entre estos dos famosos autores se remontaba a una época en que ninguno escribía profesionalmente y ambos se ganaban la vida como espías. Quién nos iba a decir que Roald Dahl también fue un fajado espía del MI6 británico que desertó a la literatura infantil…

Como “In my secret life”, de Leonard Cohen (la canción favorita de Paca), Dahl y Fleming llevaban una doble vida. Los espías soñaban con ser escritores que soñaban con ser espías… El yo exterior y el yo interior de Mary, el ama de casa asesina de policías, ¿no será una proyección de la doble vida de Dahl y Fleming? ¿Será casualidad que la película de James Bond escrita por Dahl (y de la novela escrita por Fleming) tenga el espléndido título: Sólo se vive dos veces[4]?

En fin, que Paca ha venido y ya no tiene vuelta atrás. Ha venido para quedarse. Por ahora, no me ha reclamado ningún papel. Ni protagonista ni secundario ni de figurante. Ni siquiera sé si alguna vez romperá a hablar. Es muy suya.

Carmen Maura en “Qué he hecho yo…” y Barbara Bel Geddes en “Lamb to the slaughter”

[1] Charlie y la fábrica de chocolate; James y el melocotón gigante; Matilda; El gran gigante bonachón (o Mi amigo el gigante, en la versión cinematográfica de Spielberg). ¿Quién no ha leído o visto una película basada en libros de Dahl?

[2] Algo así como “La matanza del cordero”. Este es también el ambiguo título original del relato de Dahl (donde se insinúa la posibilidad de que el cordero sea el policía), que el traductor de la editorial cambió por el más prosaico “Cordero Asado”.

[3] Podéis ver el episodio entero en: https://archive.org/details/Alfred_Hitchcock_Presents/Alfred+Hitchcock+Presents+(Complete)/Season+3+-+(1957-58)/S03E28+-+Lamb+To+The+Slaughter+(H).avi

Lamento no haber encontrado subtítulos. Pero, si leéis antes el relato corto de Dahl, se entiende todo bastante bien. 

[4] You only live twice (1967). Dahl, mejor escritor que Fleming, dijo que lo único bueno de la novela era el título.

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